Arqueologia Yarumela

El sitio Arqueológico de Yarumela

Yarumela, La Paz.- Honduras cuenta con un sitio arqueológico en la zona central que a corto plazo, vendría a sumarse a las ya famosas Ruinas de Copán, los cuales se ubican en el centro del país.

En el sector de Mira valle, comunidad de Yarumela, La Paz, La Paz, ha sido descubierto un sitio que probablemente fue el lugar donde llegaron los primeros humanos a esta parte del continente americano,  3 mil años antes de Cristo (AC), según investigadores arqueológicos.

Desde hace unos 20 años, arqueólogos e historiadores extranjeros contratados por el Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH), vienen trabajando en los orígenes de cientos de esqueletos humanos y de animales encontrados en ese lugar.

 

De momento han descubierto unas 60 estructuras, también llamadas montículos forradas de tierra y maleza, entre las cuales hay dos de unos 20 metros de altura y donde se supone vivían los líderes o caciques de los pobladores de esa época.

A una de esas estructuras se le conoce como el cerro de “David” porque así lo llamaron los ancestros de quienes ahora ocupan esas tierras,  pero en la actualidad en dicho cerro han descubierto unas gradas.

Estos mismos campesinos que viven en la comunidad de Mira valle, son los encargados de realizar las excavaciones en los montículos, de donde han sacado infinidad de objetos, algunos destruidos y otros intactos que son llevados a un museo de Comayagua.

Probablemente en Mira valle se estableció  una de las principales culturas mesoamericanas, siendo la matriz de todas las que llegaron posteriormente y que se fueron desarrollando.

Según estudios preliminares, los habitantes mayas que se asentaron en Copán, eran personas con más formación en comparación a los lencas de Mira valle, Yarumela, porque vivieron en épocas muy distantes.

Se dice que desde esos tiempos han surgido unos seis periodos:  Primero la palioindio, después arcaica, formativa, clásica, posclásica, colonial y  el periodo actual.

El sitio arqueológico de Mira valle se ha convertido en un lugar interesante  para los extranjeros y hondureños, que muestran sumo interés por conocer el origen y la evolución de la humanidad.

Los arqueólogos que han trabajado en el proyecto no dudan en afirmar que Mira valle representa un gran valor histórico, porque ahí se encuentran los orígenes de los habitantes de este país.

En ese sitio podrían obtenerse fechas, materiales, relaciones comerciales e interacción de los primeros pueblos porque se inició como una especie de aldea y posteriormente se convirtió en una zona residencial.

Turistas estadounidenses, estudiantes universitarios y de centros educativos privados y públicos, llegan los fines de semana a recrearse y conocer algunas de las historias que se registran en ese primer asentamiento de la humanidad prehispánica.


La importancia turística de Yarumela en comparación con las Ruinas de Copán,  es que estos son por los primeros eventos humanos y Copán es la estructura,  por lo que unos valoran a Mira valle como algo extra antiguo.

Se presume que ese es el primer asentamiento humano que se estableció en  dicha zona y que miles de años después, fue llamada Honduras. Ahora los expertos investigan qué actividades realizaban esas personas y de dónde vinieron.

Según los expertos, el atractivo de este sitio arqueológico es la antigüedad con la que aún se conservan trabajos de los primeros seres humanos que se asentaron en territorio ahora hondureños.

Se supone que eran unas tribus lencas que se dedicaban a la caza de animales, recolección de minerales, la siembra de maíz, la fabricación de objetos de arcillas y otras artesanías de uso casero.

En los años 80, el Instituto Hondureño de Antropología e Historia  comenzó a contratar arqueólogos y antropólogos, quienes  han descubierto infinidad de objetos relacionados con algunas actividades a las que se dedicaban esos habitantes.


Al menos unas 70 manzanas de terreno en las riberas del río Humuya que pasa cerca de Yarumela, en las que un grupo campesino cultiva sus cosechas, están llenas de vestigios que dejaron esas tribus.

Cuando estos labriegos aran las tierras para las siembras encuentran esqueletos humanos y de grandes animales, entre los cuales se presume que habían venados cola blanca, tapir y otros.

El investigador arqueológico del IHAH, Ranferi Juárez Silva, quien estuvo con LA TRIBUNA en el lugar junto al historiador investigativo, Omar Valladares, manifestó que esas personas tuvieron un apogeo impresionante por las actividades que realizaban.

“Lo que estamos viendo ahora fue el máximo apogeo que pudieron tener esas generaciones probablemente 400 años antes de Cristo, y esto que vemos fue lo que nos dejaron; posteriormente todo ha venido en declive” explicó Juárez Silva.

Las estructuras aún no han sido excavadas, pero se dice que las más altas las ocupaban para actividades cívico ceremoniales,  porque esos predios eran la zona residencial, aunque se encuentran dispersas en la zona.

Explicó que los ocupantes de dichos asentamientos humanos, se establecieron en ese lugar a la orilla del río y gran parte del valle de Comayagua, porque ahí obtenían sus alimentos y otros aprovechamientos, pero también las serranías eran sitios para la caza de animales.

“Creemos que la influencia cultural de estas personas viene de los olmecas, unas tribus que en las mismas décadas estaban establecidas en la parte sur de México porque algunos de los materiales que aquí encontramos eran utilizados allá como cerámicas” aseguró.


 

En los años 80, el Instituto Hondureño de Antropología e Historia  comenzó a contratar arqueólogos y antropólogos, quienes  han descubierto infinidad de objetos relacionados con algunas actividades a las que se dedicaban esos habitantes.

Al menos unas 70 manzanas de terreno en las riberas del río Humuya que pasa cerca de Yarumela, en las que un grupo campesino cultiva sus cosechas, están llenas de vestigios que dejaron esas tribus.

Cuando estos labriegos aran las tierras para las siembras encuentran esqueletos humanos y de grandes animales, entre los cuales se presume que habían venados cola blanca, tapir y otros.

El investigador arqueológico del IHAH, Ranferi Juárez Silva, quien estuvo con LA TRIBUNA en el lugar junto al historiador investigativo, Omar Valladares, manifestó que esas personas tuvieron un apogeo impresionante por las actividades que realizaban.

“Lo que estamos viendo ahora fue el máximo apogeo que pudieron tener esas generaciones probablemente 400 años antes de Cristo, y esto que vemos fue lo que nos dejaron; posteriormente todo ha venido en declive” explicó Juárez Silva.

Las estructuras aún no han sido excavadas, pero se dice que las más altas las ocupaban para actividades cívico ceremoniales,  porque esos predios eran la zona residencial, aunque se encuentran dispersas en la zona.

Explicó que los ocupantes de dichos asentamientos humanos, se establecieron en ese lugar a la orilla del río y gran parte del valle de Comayagua, porque ahí obtenían sus alimentos y otros aprovechamientos, pero también las serranías eran sitios para la caza de animales.

“Creemos que la influencia cultural de estas personas viene de los olmecas, unas tribus que en las mismas décadas estaban establecidas en la parte sur de México porque algunos de los materiales que aquí encontramos eran utilizados allá como cerámicas” aseguró.

Además, quiénes eran, a qué se dedicaban, qué alimentación tenían, luego vienen las hipótesis interesantes y nuevas corrientes, total que hay un mundo de información que despierta interés a cualquiera.

El antropólogo señaló que es impresionante que un sitio tenga la preservación de tres mil años, pocos en la región centroamericana, eso significa que las personas que visitan ese lugar, se llevan la impresión de haber conocido algo bastante antiguo.

Para que este lugar sea aún más llamativo, se debe explorar cada estructura, limpiarla y mostrarla, pero eso depende de la Secretaría de Turismo, el Instituto de Antropología e Historia y del gobierno central.

“Para empezar se debe de comprar las tierras a los campesinos, luego crear un museo para exhibir los objetos que se vayan encontrando, después cercar la zona que mide unas 70 manzanas, pero al público no se le pude enseñar grama como está ahora a pesar de que aquí hay cosas súper maravillosas que a muchos les va a encantar”.